domingo, 24 de mayo de 2015

De los poetas



“En primer lugar: tengamos en cuenta que yo soy un intuitivo. Y que lo que voy a decir es de mi cosecha propia. No es, por tanto, que yo sepa sobre lo que os digo todo lo que se sabe y que se escribió. No soy un sabio ni un profesor, mucho menos un erudito; soy un poeta. Existen, claro, profesores poetas, y hasta poetas profesores. Son respetables. Un poeta nunca es respetable, es vital. Su don no ha conseguido ser atrapado en la red de las conveniencias. Ya Platón, que era un gran poeta metido a redentor, expulsó a los poetas de la República porque sabía bien que eran los únicos ciudadanos que, como excepciones que son, podían desarticularle sus inflexibles esquemas. Excepciones a toda regla, ya que ellos llevan en sí, constitutivamente, una regla propia, esotérica y fatal; seres sin utilidad ni provecho, dentro del fariseísmo que caracteriza las sociedades humanas, van pregonando, desde su intimidad, los proyectos eternos: la libertad y la belleza y, con ellas, como encarnaciones, su conspicuo cortejo terrenal, el Amor, la Felicidad, el Arrebato, la Rebeldía y la Muerte.”

(De Breviarium vitae)
Juan Gil-Albert

Imagen: Ramón Gaya

sábado, 23 de mayo de 2015

No... no... no

 
¿Qué vida miserable es esta en la que callas lo que sabes, no escuchas lo que oyes, evitas ver lo que miras?

viernes, 22 de mayo de 2015

Una nota sobre una noche malagueña.

Navarro, La Beira, Moro y Mesa Toré

Mi amigo Javier La Beira (gracias por tan hermosa presentación, Javier) me envía este enlace sobre mi lectura de este pasado martes en Málaga en el ciclo "El violinista y los poetas en el tejado", organizado por el Centro Cultural "Generación del 27" en la terraza del hotel Molina Lario:

Fue una noche magnífica: a la compañía y la música de Quike Navarro -después me he enterado de que es conocido de mi querida Isabel Sánchez-, hay que sumar también la del citado La Beira y José Antonio Mesa Toré, director del Centro Cultural "Generación del 27" y muñidor de mi viaje a orillas del Mediterráneo, además de una magnífica charla posterior al acto con todos ellos y María Jesús Bernet, Teresa, Esther, Chari, Gaspar y Elvira. Con esta última compartí de palabra durante un buen rato de la velada nuestra pasión por el tango. Nos hemos prometido una tanda cuando coincidamos en alguna milonga. Ya lo hemos hecho -coincidir tangueando por ahí, digo- pero aún no nos conocíamos.
Ah, y unos boquerones fritos y una rosada a la plancha para enmarcar, regados con algunas riquísimas "Victoria", la cerveza local.
Y le he comprado un vestidito precioso a mi nieta Noa.
Y me he traído en la maleta un Camba -"La casa de Lúculo", editado por Reino de Cordelia- y el último premio Bergamín de aforismos publicado por Cuadernos del Vigía -"La lengua o el espejo", de la joven escritora argentina Eliana Dukelsky-.
En suma, veinticuatro horas para guardar en la memoria.
Gracias a todos aquellos que la han hecho posible.

martes, 19 de mayo de 2015

Alfileres

 
Todo lo que se coge con alfileres deja siempre alguna gotita de sangre tras de sí.

sábado, 16 de mayo de 2015

Una de Renard


No se puede ser más acerado (y acertado) con tan pocas palabras: 
“Recientemente, una obra suya ha sido prohibida por el público”.



Martes malagueño


Si el martes andáis por Málaga, a la hora del crepúsculo y ya con la fresca, el violín y la poesía, como gatos rondando la belleza, andarán de la mano por los tejados.
Me encantaría veros por allí.

jueves, 14 de mayo de 2015

Elección


“El hombre arriesga su propia vida cada vez que elige. 
Y eso le hace libre”.

Máximo Gorki

Autorretrato

 
Un auténtico y sincero autorretrato no se ahorraría el gesto de escupirse a la cara.
 
Imagen: Lucien Freud

miércoles, 13 de mayo de 2015

Milonga celestial




Letra y música: Ángel Greco
Versión de Alfredo de Ángelis&Roberto Mancini


Anoche en un dulce sueño
me fui a la “Peña del Cielo”
para buscarle consuelo
a mi espíritu porteño.
Puse mi mayor empeño
para poderme elevar,
cuando me llegué a parar
ante un gran portón de acero…
de adentro salió san Pedro
que me empezó a interrogar:

¿Qué hacés por estas regiones?
me dijo todo enojado,
y contesté abatatado:
¡Vengo en busca de emociones!...
Si no tenés relaciones
no vengas a armar burdel,
que está cantando Gardel
en esta “Sagrada Peña”…
si no tenés contraseña
pedile permiso a él.

En un palco revestido
de brillante oro y plata
tocaba Roca Tagliatta
Mi Buenos Aires querido.
De pronto se oyó un gemido
que me hizo erizar la piel,
y dentro de un carrusel
su figura destacaba:
era el mago que cantaba,
el gran Carlitos Gardel.

Entre nardos y amapolas
Carlitos volcaba el resto;
lo acompaña el Pibe Ernesto,
Greco, Pacho, Eduardo Arolas;
a un costao formando cola,
Barbieri con Riverol,
y Aguilar con todo amor
vierte su nota sincera
para que Alfredo Le Pera
vuelque su verso mejor.

Y cuando volví a la vida,
mis ojos volcaban llanto
de rogar por el encanto
de muerte tan escondida...
Y en mi guitarra querida
busqué la nota glacial,
lo sublime, espiritual,
lo enorme de mis ensueños
para darle a los porteños
¡la milonga celestial!